Nuestra historia comenzó con un sueño audaz y un escenario lleno de magia. En 2008, Herbie -el icónico auto encantado- nos acompañó en nuestra primera gran travesía: El Viaje Musical de Herbie. Una puesta en escena sin precedentes donde orquesta, teatro y fantasía se unieron para sorprender a miles de familias en el Teatro Colsubsidio. Ese día entendimos que no solo hacíamos conciertos, creábamos mundos.
Desde entonces, Bogotá y Colombia han sido testigos de nuestro crecimiento, nos convertimos en los responsables de las temporadas sinfónicas del Teatro Cafam y dimos vida a una tradición que ya es patrimonio emocional del país: el Gran Concierto de Fin de Año, un encuentro que, sin falta, ha acompañado a miles de familias durante más de una década. Nuestro camino se fue tejiendo entre grandes escenarios y colaboradores excepcionales, participamos en temporadas de ballet, ópera y zarzuela junto a la Ópera de Colombia, el Ballet Ana Pavlova y las compañías del maestro Jaime Manzur. Cada producción fue un laboratorio creativo que nos preparó para algo más grande…
A partir de 2011, nuestra visión se expandió, nacieron agrupaciones emblemáticas como la Serenata Colombiana -que llevó nuestra música hasta Polonia y Alemania-, la Orquesta de Mujeres Clara Schumann – la primera sinfónica integrada exclusivamente por mujeres para visibilizar el legado de compositoras- y, en 2014, uno de nuestros mayores orgullos: el Coro FOSBO (Actual Sociedad Coral de Bogotá), un proyecto que transformó nuestra historia y se convirtió en pieza esencial de nuestro sonido. Llegó 2015 y con él, dos hitos: Hollywood en Bogotá, un espectáculo que conectó al público con la magia del cine, y Vivificar, un performance conmovedor creado junto al Teatro Nacional y la Fundación Otras Voces para conmemorar el Día Internacional de las Víctimas de Desaparición Forzada. Esta obra nos abrió una puerta decisiva: la unión entre el lenguaje sinfónico y las artes escénicas contemporáneas.
Ese camino nos llevó años después a una producción monumental: El Bosque sobre Bosque: Las Sombras de Humboldt en 2019, una farsa operática presentada en el Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo y el Teatro Jorge Eliecer Gaitán que marcó un punto decisivo en nuestra historia. Mas tarde, cuando el mundo se detuvo en 2020, nosotros encontramos nuevas formas de seguir sonando desde escenarios vacíos, las cámaras y los micrófonos reemplazaron al público presencial, pero no su energía. Transmitimos virtualmente conciertos sinfónicos, corales, de cámara y ópera; generamos trabajo para cientos de artistas y llevamos esperanza con nuestros proyectos digitales, incluyendo lascampañas #YoCantoPara, #MúsicaDesdeCasa, y la edición más emotiva del Gran Concierto de Fin de Año.
En 2021 volvimos a los escenarios con fuerza creativa renovada, Bogotá vibró con nuestro Homenaje sinfónico a David Bowie en el Planetario de Bogotá, un espectáculo full dome, inmersivo e inolvidable. Este mismo año nuestra primera versión de la icónica obra Carmina Burana, que agotó dobles funciones y desde allí no bajamos el ritmo. En 2022, abrimos el Gran Concierto Nacional del Ministerio de Cultura y presentamos proyectos sinfónicos memorables, incluyendo un magistral Mesías de Händel con boletería agotada. Este mismo año nació una alianza transformadora: el Circuito Clásico Compensar, un proyecto que actualmente sigue ampliando los horizontes del público y de los artistas.
El 2023 nos llevó a recorrer Colombia con Así Suena Colombia, un homenaje vibrante a nuestras raíces, recorrimos distintos rincones de Colombia y culminamos el corazón de la región pacífica, Quibdó. Vivimos un viaje musical inolvidable junto a Ana y JaimeSinfónico, estrenamos la innovadora producción escénico-musical El Bosque Blanco en el Teatro Colón y cerramos el año con un Réquiem de Mozart que conquistó el alma del público. El 2024 nos llenó de nuevas voces, literalmente porque presentamos la primera edición del Festival Nuevas Voces junto a Compensar, giramos por Cundinamarca con repertorios de gran complejidad con nuestras agrupaciones, llevamos música clásica a localidades de Bogotá como Usme y Rafael Uribe Uribe, celebramos la octava edición del Festival de Música de Hayuelos y cerramos con la decimoquinta edición del Gran Concierto de Fin de Año, uno de los más memorables de nuestra historia.
En 2025, nuestros sueños siguieron creciendo… Lanzamos el primer Festival Bogotá Concertante, junto a la Secretaría de Cultura y el Auditorio Fabio Lozano para fortalecer la circulación de la música clásica independiente en la ciudad. Vivimos la tercera edición del Circuito Clásico de Compensar con producciones visionarias; realizamos la segunda edición del Festival Nuevas Voces; llevamos música y formación a múltiples municipios de Cundinamarca en la Ruta Sinfónica; apostamos por el talento joven e hicimos vibrar a Bogotá con nuevos sinfónicos junto a Ana y Jaime y la banda boyacense Nasa Histoires. En este mismo año, cerramos con emocionantes programas corales como Entre Reinos y Ángeles, Voces de Libertad y nuestra tradicional gira benéfica Voces de Esperanza, llevando luz y compañía a hospitales, hogares de paso, centros de reclusión y muchos otros lugares que necesitaban un abrazo musical. Y ahora, mirando hacia 2026, seguimos soñando. Nuevas producciones, nuevos proyectos, nuevos caminos… y la misma convicción de siempre: La música transforma, une, sana y eleva.
Gracias por ser parte de esta familia que, desde Bogotá para el mundo, sigue construyendo un país donde la música clásica es un puente entre almas, territorios e historias.